Reparación

SOS pelo dañado: cómo repararlo

Pelo dañado
SOS pelo dañado: con los cuidados adecuados ¡podemos repararlo!
© Jennifer Boggs

¿Tu pelo está seco, se parte con facilidad y tiene las puntas abiertas? Entonces, tenemos una buena noticia para ti, las tijeras ya no son la única solución. Te explicamos cómo un cuidado y peinado adecuado de tu pelo pueden llenarlo de vida y suavidad. 

  • En general, el pelo dañado es el resultado de una acumulación de pequeñas agresiones. Un cepillado demasiado brusco, el calor excesivo del secador o un uso abusivo de la plancha suelen dejar malos recuerdos. Por no hablar de los tratamientos químicos aún más agresivos como las coloraciones, decoloraciones y permanentes. El estrés o una mala alimentación también pueden perjudicar el estado del pelo. Con el paso del tiempo, la cutícula del pelo se vuelve áspera, se reseca, se vuelve frágil y las puntas se abren.

  • Pelo dañado: ¡vamos a repararlo!

    El pelo más castigado necesita cuidados y protección contra las agresiones externas. Para empezar, utiliza un champú específico para este tipo de pelo. Cuando lo laves, evita frotarlo con mucha intensidad. Es preferible masajearlo suavemente, te será mucho más fácil desenredarlo. Después del aclarado, es muy importante aplicarse un acondicionador o mascarilla, imprescindible. Concentra la aplicación en las zonas más dañadas, sobre todo en las puntas. Déjalo actuar unos instantes y acláralo con mucha agua. 

  • ¡Las proteínas y nutrientes nos rescatan!

    Algunos ingredientes de los champús y tratamientos capilares pueden salvar los pelo castigados. Los activos hidratantes como el aloe vera, el panthenol, el glycerol o las proteínas de seda pueden llenar de vida el pelo más fino aportándole fuerza. Los aceites vegetales y las proteínas hacen maravillas sobre el pelo más rebelde. El aceite de macadamia, el aceite de argán o la manteca de karité cubren cada fibra con una fina película protectora que alisa la cutícula. ¿El resultado? Un brillo inigualable para un pelo más sano al instante.

  • La importancia de peinarse y secarse el pelo con suavidad

    El pelo húmedo es extremadamente delicado. Para secarlo, no lo frotes. Es preferible envolverlo en una toalla a modo de turbante para retirarle la humedad. A continuación, desenrédalo con un peine de púas largas, desde las raíces hasta las puntas. Lo ideal es dejar secarlo al aire libre, pero si no tienes tiempo de hacerlo y recurres al secador, utiliza una temperatura media y aumenta al máximo la potencia. De este modo, reduces el tiempo de secado pero minimizas el riesgo de deshidratación. Durante un cierto tiempo evita el uso de planchas. Recuerda también que los tratamientos como la coloración, los mechones y permanentes pueden causar un daño adicional. 

  • Cuidado de las puntas

    Si tu principal problema son las puntas abiertas, los tratamientos reparadores de puntas te sentarán muy bien. Los ingredientes que incorporan reparan temporalmente las puntas más dañadas. Estos tratamientos se aplican sobre el pelo húmedo, sólo hay que aplicar unas gotitas sobre las puntas realizando un ligero masaje y secarse el pelo como de costumbre. Para evitar el encrespamiento, puedes utilizar un cepillo redondo al secarte. Cuando el problema de las puntas abiertas empiece a agravarse y alcance el largo del pelo, acude a tu peluquero para que te las corte, tu pelo se verá al momento mucho más fuerte y saludable.